Estados Unidos pagó primeras indemnizaciones a víctimas del “síndrome de La Habana”
El Departamento de Defensa de Estados Unidos anunció el viernes que había pagado casi tres millones de dólares en indemnizaciones por las víctimas del “síndrome de La Habana”, una misteriosa enfermedad que ha afectado a los diplomáticos estadounidenses destacados en Cuba y otros lugares. “El ministerio prioriza la atención a los agentes afectados y ha pagado cerca de $3 millones en indemnizaciones, los primeros pagos que realiza el gobierno bajo la Ley LA HABANA”escribió el ministerio en un comunicado de prensa.
Esta ley, adoptada de forma transpartidista en 2021, tenía como objetivo garantizar apoyo financiero y médico a los empleados estatales estadounidenses víctimas de estos trastornos, cuyo origen es objeto de debate.
Desde 2016, diplomáticos estadounidenses y canadienses destacados en Cuba afirmaron sufrir migrañas, mareos, náuseas, problemas de visión, etc. “incidentes de salud anormales”según la terminología utilizada en Estados Unidos, luego se informaron en otras partes del mundo (China, Alemania, Australia, Rusia, Austria) e incluso en Washington.
¿Un movimiento de Rusia?
Desde el principio, el asunto generó especulaciones generalizadas sobre su origen. Algunos funcionarios estadounidenses inicialmente restaron importancia a los síntomas atribuidos a veces al estrés, mientras que otros hablaban en privado de posibles ataques y sospechaban de países como Rusia.
En enero de 2025, una evaluación conjunta de la inteligencia estadounidense estimó “muy improbable” que un adversario extranjero está detrás de esto “Síndrome de La Habana”. Pero según una investigación realizada durante más de un año y publicada por el periódico independiente ruso El informantela revista alemana El espejoy la cadena estadounidense CBS, estos diplomáticos podrían haber sido el objetivo de un arma sónica procedente de Rusia. Moscú denunció entonces las acusaciones «infundado».
En 2017, Estados Unidos retiró a empleados no esenciales de su embajada recientemente reabierta en La Habana y expulsó a diplomáticos cubanos en medio de sospechas de guerra electrónica.
