Se quitan el velo, la mojigatería y las prohibiciones: la desobediencia de las mujeres iraníes fotografiadas desde dentro
En el Irán donde nació y del que tuvo que huir en numerosas ocasiones, Alfred Yaghobzadeh no lo había vuelto a ver desde hacía casi diecisiete años. Corría el año 2009. El fotoperiodista cubría entonces las revueltas de la población, con estas mareas humanas que surgían por las avenidas de Teherán para impugnar el resultado de las elecciones presidenciales que reeligieron a Mahmoud Ahmadinejad en el cargo. Este movimiento, calificado entonces de “verde”, llevaba, como el color de la esperanza, el deseo de libertad y democracia frente al poder de los mulás.
“Estas manifestaciones ya sentaron las bases para un primer hartazgo,recuerda a Alfred Yaghobzadeh. La sangrienta respuesta del régimen y de las milicias paramilitares Basij no se hizo esperar y se impuso con su cuota de detenciones masivas, torturas y desapariciones. Apenas regresé a París. Después de eso, la puerta se cerró. Durante diecisiete años, sólo pude observar los trastornos de mi país a través de los ojos de…
