En un nuevo libro, JD Vance relata su conversión al catolicismo… y al trumpismo
La abuela de JD Vance, que lo crió en ausencia de su madre drogadicta, “Le gustaba decir malas palabras y, cuando murió, poseía diecinueve pistolas cargadas”. Ella creía en un Dios “Amar y perdonar, pero duro, exigente y tal vez armado”. Ésta es la historia que cuenta el vicepresidente estadounidense en un libro titulado Comuniónen el que recorre el camino que le llevó a convertirse al catolicismo, pero también a blandir su fe cristiana como estandarte político.
Vance creció en un ambiente blanco de clase trabajadora impregnado de cultura evangélica, pero en una familia poco religiosa. Cuenta que tras la muerte de su abuela, mientras regresaba de su funeral por una carretera montañosa de los Apalaches, su coche patinó bajo la lluvia y se detuvo misteriosamente al borde del precipicio. “Incluso en mis últimos años, cuando era un ateo convencido, esta experiencia permaneció presente, como un peso molesto, en el fondo de mi mente”escribe
