Una Francia sin presupuesto: ¿qué nos enseña el ejemplo de nuestros vecinos europeos?
La aprobación, este lunes, del proyecto de presupuesto estatal para el año 2026 en el Senado abre una semana de intensas negociaciones para el primer ministro Sébastien Lecornu, todavía convencido de poder alcanzar un compromiso en el Parlamento antes del 31 de diciembre. ¿Una apuesta loca? Aunque el texto aún debe ser presentado el viernes a los parlamentarios de las dos cámaras en la comisión mixta (CMP), es difícil ocultar los desacuerdos fundamentales: la copia, que prevé un déficit del 5,3% del PIB al año, se juzga «inaceptable» por el ministro de Economía, Roland Lescure.
Todavía, “No aprobar un presupuesto antes de fin de año pondría en gran riesgo a todo el país”alertó la ministra de Cuentas Públicas, Amélie de Montchalin, a finales de noviembre. En la práctica, a falta de un presupuesto votado y promulgado antes del 1 de enero, el ejecutivo puede recurrir a una “ley especial”, que permitirá al Estado renovar el presupuesto de 2025 sin dejar de recaudar impuestos. En otras partes de Europa…
