España: nuevo declive del partido de Pedro Sánchez en Andalucía, el Partido Popular pierde la mayoría absoluta
El Partido Socialista del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, sufrió este domingo una nueva derrota electoral frente a la derecha en Andalucía, la región más poblada de España, logrando el peor resultado de su historia en estos comicios seguidos de cerca antes de las elecciones legislativas del próximo año. Después de las recientes derrotas regionales en Extremadura, Aragón y Castilla y León, los socialistas, liderados por María Jesús Montero, ex número dos del gobierno de Sánchez, obtuvieron sólo 28 escaños de 109 en la gran región del sur de España, dos menos que hace cuatro años. Andalucía estuvo gobernada por los socialistas durante casi 40 años, hasta la victoria del Partido Popular (PP, conservador) en 2019.
El PP llegó el domingo con una buena ventaja, con 53 escaños, pero dependerá del apoyo de la formación de extrema derecha Vox para gobernar, un semifracaso del presidente regional Juan Manuel Moreno, que pierde cinco escaños respecto a 2022, según los resultados casi definitivos de la votación (99,9% de los votos escrutados). El tercer puesto fue para Vox, que ganó un diputado (pasando de 14 a 15), y recupera así un papel estratégico en la negociación de la tercera investidura a la que aspira Juan Manuel Moreno. Una de las grandes sorpresas de la velada fue la fuerte progresión del partido de izquierda andaluz Adelante Andalucía, que pasó de 2 a 8 diputados, convirtiéndose en la cuarta fuerza regional. “Los andaluces nos han dado un mandato claro (…): continuar la transformación de Andalucía”se alegró Juan Manuel Moreno, que ya había tenido que negociar con Vox para liderar la región por primera vez en 2019.
Tras las últimas elecciones regionales celebradas en el país desde finales de 2025, el PP concluyó gobiernos de coalición con Vox en Extremadura y Aragón, y también necesita el apoyo del partido de extrema derecha en Castilla y León para gobernar. El partido conservador no descarta la colaboración a nivel nacional si las próximas elecciones generales, previstas para 2027, se saldan con la ausencia de mayorías claras, descartando cualquier idea de “cordón sanitario” alrededor de la extrema derecha.
