España: En julio, ex terroristas de ETA y víctimas se reunieron en nombre de la justicia restaurativa

España: En julio, ex terroristas de ETA y víctimas se reunieron en nombre de la justicia restaurativa

Veinte intentos de asesinato y varios actos terroristas le valieron a Mikel Garikoitz Aspiazu Rubina, alias “Txeroki”, exlíder de la organización terrorista ETA, una condena de 377 años de prisión en 2008. Sin embargo, ahora se beneficia de un régimen de semilibertad que le permite salir de prisión de lunes a viernes, tras aceptar participar en un programa de justicia restaurativa. El 3 de julio de 2025, una reunión organizada en secreto reunió durante todo un día a cinco víctimas del terrorismo y diecisiete ex miembros de la organización en una casa rural, informa el diario español El Mundo .

ETA, una organización armada separatista vasca, es responsable de numerosos ataques en España. Entre 1968 y 2010, sus acciones provocaron alrededor de 829 muertes, según cifras oficiales del Ministerio del Interior español. Durante este encuentro, víctimas y exterroristas interactuaron durante casi nueve horas, compartiendo debates, paseos en pequeños grupos y una comida, en presencia de dos altos cargos del Departamento de Justicia del Gobierno Vasco.

Un régimen de semilibertad

El lugar de la reunión no fue elegido al azar. Se trata de una casa que fue residencia de Pilar Zuriarrain, abogada y ex electa del Partido Nacionalista Vasco (PNV). Estaba trabajando, en particular, en denuncias dirigidas a determinados municipios presentadas por funcionarios de Herri Batasuna, partido político considerado cercano a ETA. La casa fue incendiada en 1999, hecho que el PNV denunció entonces como “práctica mafiosa” destinado a intimidar a los opositores políticos.

Entre los 17 presos que participaron en la reunión, seis ya disfrutan de un régimen de semilibertad. Sin embargo, la iniciativa sigue siendo controvertida. Inicialmente debían participar 21 detenidos, según el diario nacional El Mundo. Pero el equipo de psicólogos, jefes de departamento y trabajadores sociales de la prisión de Zaballa rechazó la participación de cuatro etarras, debido a los muchos años de condena que aún les quedaban y a que nunca antes se habían beneficiado de ninguna liberación programada.

Un acuerdo con los separatistas

El objetivo declarado por el gobierno socialista es promover ahora la reintegración de los presos a través del diálogo y permitir una forma de reparación moral, reconociendo los errores cometidos. Pero este dispositivo también sirve de preámbulo a una serie de semilibertades concedidas a los presos de ETA, una demanda central de EH Bildu, coalición política independentista vasca, del gobierno de Pedro Sánchez, en 2023.

En aquel momento, para mantenerse en el poder, Pedro Sánchez necesitaba una mayoría en el Congreso español. Al no tenerlo, firmó un acuerdo con Bildu y otras coaliciones independentistas. Como parte de este pacto, Bildu brindó su apoyo al gobierno socialista y, a cambio, obtuvo que algunas de sus demandas fueran tenidas en cuenta, en particular la posibilidad de que antiguos miembros del grupo terrorista se beneficiaran de la semilibertad. Esta decisión desencadenó protestas generalizadas en toda España, que reunieron a unas 500.000 personas el 12 de noviembre de 2023, según la policía nacional. Las protestas continuaron durante varios meses.

Es en este contexto controvertido que el proyecto de justicia restaurativa se implementó con la mayor discreción. Los detalles del programa, su implementación y sus resultados no se han hecho públicos hasta hoy. De acuerdo a El MundoTampoco se informó a las asociaciones de víctimas.

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