En el sur del Líbano, soldados israelíes atrapados por los nuevos drones indetectables de Hezbollah
Respaldado por la frontera israelí, el sur del Líbano se ha convertido en una tierra de nadie con pueblos arrasados, sin habitantes ni soldados israelíes visibles, un teatro de sombras donde el peligro es permanente.
En la carretera costera antes de llegar a Naqura, las huellas de los tanques Merkava han desfigurado el asfalto. Los soldados israelíes están atrincherados en sus posiciones en Al Bayada, en las alturas que dominan hasta Tiro, y frente a los nuevos drones de fibra óptica de Hezbolá, ya no exponen sus equipos. El único símbolo de su presencia, una bandera con la estrella de David, fue plantada a lo largo del camino. Una mirada retrospectiva a treinta años, cuando las FDI ocuparon el sur del Líbano hasta el año 2000.
En Naqura, el único edificio que queda en pie es Le Rêve de la Mer, un hotel del que se apoderaron los soldados israelíes. Un objetivo ideal para los drones de Hezbollah, que ha intensificado los ataques contra este establecimiento transformado en una posición atrincherada, a sólo cincuenta metros del barrio…
