De Vietnam a Irán, por qué Estados Unidos ya no puede ganar sus guerras
La primera guerra de Trump se parece a otras aventuras militares estadounidenses. Después de las arenas de Mesopotamia y las montañas de Afganistán, el Estrecho de Ormuz se está convirtiendo en un callejón sin salida estratégico para Estados Unidos. Donald Trump, que acusó a sus predecesores de haber arrastrado a Estados Unidos a «guerras sin fin», a su vez se ve enredado en un conflicto sin esperanza en el Medio Oriente. Aunque Estados Unidos no ha perdido muchos soldados, puesto que las operaciones hasta ahora han sido aéreas y navales, el consumo astronómico de municiones ha alcanzado niveles preocupantes. Y, sobre todo, el poder estadounidense vuelve a mostrar sus límites: Estados Unidos se muestra reacio a reabrir el estrecho a la navegación por la fuerza. Al igual que los conflictos anteriores, la guerra iraní comenzó con éxitos rotundos antes de desembocar en un frustrante empate. Plantea nuevas preguntas sobre las capacidades estratégicas de una superpotencia que lo gana todo…
