Colombia: Gustavo Petro se despedirá de la presidencia el 20 de julio
El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, anunció el domingo que se despedirá el 20 de julio, feriado nacional del país, y no durante la toma de posesión prevista para el 7 de agosto de su sucesor de derecha, Abelardo de la Espriella.
El mandato de Petro se extiende en principio hasta el 7 de agosto, fecha en la que tradicionalmente se produce la transferencia del poder. Pero el primer presidente de izquierda en la historia de Colombia ha hecho saber que se marchará antes de entregar el poder a su sucesor. “No lo haremos el 6 o 7 de agosto, porque son fechas trágicas. Lo haremos el 20 de julio en todas las plazas públicas de Colombia“, escribió en la red socialMovilización general para exigir la independencia y el mantenimiento de las reformas sociales.«.
El 20 de julio es el Día Nacional de Colombia, así como la fecha en la que debe comenzar oficialmente a sesionar el Parlamento, renovado en marzo. Abelardo de la Espriella, apoyado por el presidente estadounidense Donald Trump, ganó por estrecho margen la segunda vuelta de las elecciones presidenciales a finales de junio contra el candidato de izquierda Iván Cepeda.
Una línea dura contra el crimen
De la Espriella, un rico hombre de negocios de 47 años que tiene doble ciudadanía colombiana y estadounidense, ha prometido llevar a Petro y sus aliados a los tribunales en Estados Unidos. Gustavo Petro, por su parte, cuestiona los resultados electorales y dice que prepara un recurso de apelación ante los tribunales.
En cuanto a Iván Cepeda, anunció que pedirá prestado”el camino de la desobediencia civil» contra el Sr. de la Espriella si no abandonaba su nacionalidad estadounidense y no renunciaba a perseguir al Sr. Petro y extraditarlo a los Estados Unidos. Sin experiencia política, De la Espriella aboga por una línea dura contra el crimen, promete alentar la inversión privada y reducir el gasto público en un 40%.
Llega al poder en un momento en que Gustavo Petro goza de gran popularidad gracias a la reducción histórica de la pobreza y el desempleo en el país, pero también es objeto de fuertes críticas por su historial de seguridad, mientras el país atraviesa la peor ola de violencia de la última década.
