“Una visita de valentía”: en Damasco, Emmanuel Macron se reconecta con una Siria fragmentada
Emmanuel Macron se llevó objetos arqueológicos. Veintitrés piezas depositadas por los museos de Damasco, Alepo, Latakia, Palmira, relatan la riqueza de la historia siria. Prestados por Siria al Instituto del Mundo Árabe antes de la revolución de 2011, no pudieron ser devueltos después de que el país, bajo la dictadura de Bashar al-Assad, se sumiera en una guerra civil. Finalmente se hará. Al reencontrarse con Damasco, el jefe de Estado francés quiere cerrar un capítulo trágico. Llegó a la capital siria el lunes por la tarde, invitado por el presidente de transición Ahmed al-Charaa para una visita diurna y vespertina, antes de viajar a Ankara, Turquía, donde se celebra a partir del martes la cumbre de la OTAN. A pesar de las limitaciones de seguridad (que explican por qué el Elíseo no confirmó el viaje hasta su llegada), el jefe de Estado también desearía reunirse “la población siria”, según el Elíseo. Emmanuel Macron busca un símbolo más allá…
