Las locas ambiciones de Secuoya, ese discreto “Hollywood español” del que Netflix ya no puede prescindir
El complejo mide 140.000 m² y alberga 12 estudios de cine de 1.200 a 2.000 m² cada uno. Creció en un terreno baldío en Tres Cantos, un suburbio de clase media al norte de Madrid, entre la circunvalación de la capital española y las vías del TGV. Los techos de sus inmensos hangares, de 12 metros de altura, permiten erigir enormes decorados, como la reproducción del Banco de España, recreada para la famosísima serie. La casa de papel . Las calidades constructivas responden a las más altas exigencias del principal cliente de este complejo construido por el grupo español Secuoya: Netflix, que alquila allí 10 de los 12 estudios para rodar series y películas. El gigante americano prevé invertir mil millones de euros hasta 2029 en este tipo de rodajes, ubicados en uno de sus principales centros de producción en Europa.
No es en un plató ad hoc, sino en un pasillo de la sede de Secuoya, donde nos topamos con un primer rodaje al salir del ascensor. “Mi nombre es Paco Tous”
