En el G20 sobre energía, Donald Trump quiere olvidarse del petróleo a más de 100 dólares
Fue el invitado sorpresa en la reunión de ministros de Energía del G20 -presidida este año por Estados Unidos- que se celebró del 14 al 16 de septiembre en Texas. Venezuela, que no forma parte del grupo de las 20 mayores economías del mundo, fue invitada esta semana a Houston por la Administración Trump. Realizaron el viaje la ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, y el vicepresidente de la petrolera pública PDVSA, Jovanny Martínez.
La invitación no es anecdótica. Pocas semanas después del impresionante acuerdo firmado entre Washington y Caracas sobre la explotación de 17 yacimientos petrolíferos, la Casa Blanca pretende hacer del país uno de los pilares de su estrategia energética. Se cree que estos campos contienen unos 65 mil millones de barriles de reservas, o más de una quinta parte de las reservas probadas de Venezuela.
En Houston, en la capital petrolera del país, el secretario del Interior estadounidense, Doug Burgum, dijo que quería “liberar todo el potencial energético”
