Dos meses después de la invasión del enclave español de Ceuta, Pedro Sánchez sigue envuelto en la crisis migratoria
La presencia del jefe de Estado francés y la agitación de la actualidad internacional, ni las grandes movilizaciones por el derecho a la vivienda que sacuden actualmente a España, no habrán impedido a los periodistas interrogar una vez más al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre la crisis en Ceuta, durante la rueda de prensa celebrada este miércoles con Emmanuel Macron. Una señal más de que, dos meses después de las llegadas masivas de inmigrantes a la ciudad española del norte de África, el debate sobre la gestión de la situación sigue dominando la vida política española y avergonzando al jefe del ejecutivo y a su formación, el Partido Socialista (PSOE), en su punto más bajo en las encuestas.
Esta crisis, y ésta es sin duda la principal razón de su persistencia, abarca tres problemas principales. El primero es el de la falta de preparación de España. El gobierno insiste en que no podía predecir que al menos 70.000 personas cruzarían la frontera los días 30 y 31 de julio…
