Destino de Christophe Gleizes, expedición de visados… Entre París y Argel, un retorno al diálogo que sigue siendo difícil
“Un año útil. » Este es el nuevo mantra de los actores de la bilateral franco-argelina desde el regreso a Argel del embajador Stéphane Romatet el 8 de mayo. “recordado” en París durante un año y veinte días, tras la expulsión por Argel de doce agentes franceses dependientes del Ministerio del Interior. A su regreso, el diplomático está acompañado por la ministra delegada para las Fuerzas Armadas, Alice Rufo, enviada por el Elíseo con motivo de la conmemoración del 8 de mayo de 1945. Será recibida – otro fuerte acto simbólico – por el presidente Abdelmadjid Tebboune y por el jefe del ejército, el general Saïd Chanegriha. Emmanuel Macron puede entonces afirmar que esta visita y el regreso del embajador marcan “el comienzo” de un «vuelta» relaciones, mientras castiga a los “Posiciones políticas internas” de los últimos meses que, según él, “causó mucho daño” a ambos países.
Fuertemente invertido desde su primer mandato en el proyecto…
