“Preocupaciones legítimas”: ¿por qué Suiza teme la organización del G7 en Evian?
Suiza, y más concretamente la ciudad de Ginebra, no ven con buenos ojos que Évian-les-Bains sea sede del G7, del 15 al 17 de junio. En cuestión, el recuerdo de 2003, marcado con hierro candente en las mentes suizas. En aquel momento, la cumbre (del G8, suspendida Rusia en 2014) ya se estaba celebrando en la ciudad balneario francesa, situada a orillas del lago Lemán. Decenas de miles de manifestantes antiglobalización se reunieron en la región y grupos violentos provocaron disturbios, cometieron saqueos y enfrentamientos con la policía en Ginebra y Lausana. Los daños se estimaron entonces en entre 5 y 6 millones de francos suizos.
Si desde entonces la cooperación en materia de seguridad entre las dos naciones se ha fortalecido, la elección simbólica de Emmanuel Macron, de Évian-les-Bains, para esta cumbre que reunirá a los jefes de Estado y de Gobierno de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido, se hizo…
