España: 24 años de prisión para la ex mano derecha de Pedro Sánchez, declarada culpable de corrupción
José Luis Ábalos, ex ministro de Transportes español, ex peso pesado del Partido Socialista y figura clave en el ascenso político del presidente del Gobierno Pedro Sánchez, fue condenado a 24 años de prisión por corrupción, anunció el lunes el Tribunal Supremo de Madrid. Este expediente, que se refiere en particular a sospechas de contratos irregulares para la venta de mascarillas durante la pandemia de Covid-19, es una espina clavada en el zapato del actual jefe de Gobierno, cuyo entorno privado y profesional está enredado en múltiples casos judiciales. «EL Corte Suprema condena al exministro José Luis Ábalos a 24 años de prisión y a Koldo García (su exasesor, nota del editor) a 19 años por delitos de pertenencia a organización criminal, corrupción, malversación de caudales públicos y tráfico de influencias»dijo el máximo tribunal de España en un comunicado de prensa. Ambos hombres se encuentran en prisión preventiva.
Una sentencia “unánime”
la sentencia, “adoptado por unanimidad”, “concluye que los tres imputados constituían una organización criminal con distribución de funciones, que cometía graves delitos de corrupción”aclaró el Tribunal Supremo. Junto a ellos fue juzgado un tercer hombre, el empresario Víctor de Aldama: “Está condenado a cuatro años y medio” en prisión, dijo el tribunal, pero ve la ejecución de su sentencia «suspendido» por su contribución con los investigadores durante las investigaciones. Este caso complejo y polifacético ocupó los titulares de la prensa española durante meses. A cambio de la adjudicación de contratos para la compra de millones de mascarillas durante la pandemia de Covid-19, José Luis Ábalos obtuvo, según la acusación, complementos salariales mensuales, pago de vacaciones familiares, favores para sus amantes e incluso pago para prostitutas.
Durante su interrogatorio ante el tribunal, el empresario Víctor de Aldama afirmó que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, era el líder del “pandilla organizada” al frente de la red y que el Partido Socialista (PSOE), dirigido desde 2017 por el jefe del Gobierno, se había beneficiado de una financiación ilegal a través de estas comisiones indebidas. El exministro fue una figura central en el ascenso de Pedro Sánchez y era el hombre más poderoso del PSOE cuando aún era su secretario de organización, antes de que estallara el asunto. Ante la oposición, Pedro Sánchez siempre ha negado posibles vínculos entre el trío de acusados y el dinero gastado por su partido político, y ha negado haber tenido conocimiento de sus actividades fraudulentas.
