Cosas que debes enseñar a tus hijos sobre política

Un conocido adagio declara que la conversación educada siempre aleja a la familia de la política, la religión o el sexo. Decimos que si no estamos hablando de estas cosas en nuestra familia, entonces nuestros hijos seguramente están teniendo conversaciones en otros lugares. En otros lugares nunca debería ser la fuente principal de hechos, discusión, consejos y bases cuando tenemos la oportunidad de hablar sobre asuntos importantes en el hogar, hasta de comprar un cambiador de bebé si es necesario.

Esta vez, es política, y es un tema que siempre es oportuno. Pero nunca más que ahora. No creo haber visto una carrera presidencial tan polémica. No queremos que pienses necesariamente como nosotros, pero sí queremos que pienses. Y queremos que les enseñe a sus hijos lo importante que es reemplazar los prejuicios, los rumores y la información errónea con una mirada reflexiva sobre lo que hace que la política funcione. El mayor enemigo de la libertad es un pueblo que no está preparado para participar en un debate inteligente y una toma de decisiones reflexiva.

1. La libertad se basa en una participación generalizada en el proceso político.

Los niños deben comprender que es importante participar. No votar y no pensar en política es una decisión de no valorar la libertad.

2. La Constitución.

Necesitamos enseñar a nuestros hijos la Constitución del país. Deben estar familiarizados con el contenido y comprender cómo se escribió y por qué se modifica.

3. Una mente abierta no es una afiliación política.

La afiliación a un partido no determina la receptividad a nuevas ideas. La apertura al crecimiento y al aprendizaje es más una condición espiritual. Una mente cerrada puede repeler la sabiduría independientemente de nuestra política.

4. Nuestra preferencia política no es una religión.

La política no proporciona nutrición espiritual ni nuestra inclinación necesariamente dice nada sobre nuestra posición con Dios. El escritor de la Declaración de Independencia reconoció que El Creador nos otorgó los derechos fundamentales, no el gobierno, y ciertamente ningún partido político.

5. La libertad de expresión no debe tener un valor más alto que la cortesía.

Es importante que nuestros hijos comprendan la necesidad de cortesía en el discurso político. Es posible estar en desacuerdo con el respeto, estar equivocado con la integridad y estar en lo correcto con la humildad. Aquí es donde el modelado parental es esencial.

6. Está bien emocionarse.

Muchos países nacieron de desacuerdos apasionados, han sido sostenido por un debate sincero y seguirá siendo fuerte debido a, no a pesar de, a veces demasiado entusiastas diferencias de opinión. Si bien el es cierto, también es importante que nuestros hijos se den cuenta de que está bien ser fervientes en nuestras opiniones y comunicar nuestras convicciones con entusiasmo.

7. Los niños deben aprender a pensar por sí mismos.

Demasiadas personas han renunciado al análisis crítico a favor de simplemente decir las opiniones de otras personas como propias. Esto no solo es vago sino peligroso. La mayor amenaza para la democracia es un público votante, y familias, que no piensan bien las cosas.